A veces he dicho que me gustaría ser más tonto para ser más feliz.
No lo he dicho en serio. La inteligencia nos permite ser conscientes de la mierda que nos rodea, pero no conozco a nadie que realmente no quisiera ser más inteligente de lo que es.
¿Esto a qué viene?. Viene a una serie de programas que han emitido en la noche temática que dan para mucho, aunque muchas veces no para mucho bueno, sino para mucho malo, mucha mierda, la misma mierda como diría aquel.
Estos programas ya los emitieron, si mal no recuerdo, durante el año 2008. Era la época en que el barril de petróleo había superado los 100 dólares, y esto venía a esclarecer lo que estaba pasando.
Lo primero que he pensado al ver estos programas emitidos de nuevo desde el canal del estado , la 2 en este caso, ha sido que desde el gobierno necesitan de nuevo preparar a la masa para asumir que vamos a tener que aguantar una nueva salvaje subida de precios de los derivados del petróleo, combustibles en primera instancia, y energía en segunda instancia. ¡Qué bonito y sencillo es disponer del poder y de los medios para dominar a la audiencia a tu antojo!.
En esos programas se hablaba mucho del petróleo, nos daban argumentos para estar preparados frente a una nueva escalada de precios, pero también tenía una profunda reflexión política en la relación que existe entre los paises productores de petróleo y los países consumidores de petróleo. El símil que más me gustó fue el que decía que los países consumidores de pretróleo somos los yonquis, los drogadictos, los adictos al petróleo, que lo necesitamos si o sí; y que los camellos eran, y son, los países productores de petróleo. Entre un adicto y su camello nunca se dicen las verdades. Uno quiere comprar lo más barato osible y sobre todo asegurarse el suministro, y el otro quiere vender lo más caro posible y asegurarse el cliente. Los yonquis están en manos de los camellos, y siempre van a bailar al son que os camellos quieran, y eso es lo que nos está pasando.
También sacaron a relucir el caso ruso, en el que las energías se usan como arma de chantaje, del mismo modo que aquí los nazionalistas usan el chantaje en la política porque no tienen ningún reparo en mandarlo todo a la mierda, tampoco tienen reparos los rusos en mandar a Georgia a la mierda y dejarles un invierno sin gas.
Es patético contemplar la realidad, al igual que es patético contemplar la adicción de un yonqui. Somos adictos a un modo de vida irreal e insostenible, y tan culpables son los que nos ofrecieron petróleo barato e inacabable, como quieres hemos caido en la trampa y nos hemos hecho dependientes.
En ese sentido España es un puro yonqui. Estamos muy mal. Tenemos el culo al aire y a la que el petróleo sube un dólar el español tiembla de miedo, porque el estado y sus colegas, repsol YPF saben perfectamente cómo aplicar inmediatamente las mayores subidas posibles a los combustibles, al igual que lo son para retrasar las bajadas.
Afortundamente hace décadas, Franco tuvo la gran idea de llenar España de presas con sus respectivos generadores hidroeléctricos. Ese fue el primer paso de un parcial autoabastecimiento energético que se ha visto continuado en nuestra generación, además de con la construcción de nuevas presas, por la infinita proliferacion de molinos generadores de electricidad en las zonas más ventosas de España. ¡ Menos mal !.
Aun así, todo este cambio, toda esta revolución energética, representa sólo una pequeña parte de toda la demanda energética de un pais como España, curtido en la cultura capitalista del petróleo.
Ahora, arrastrados y vapuleados no sólo por la crisis, sino por la pésima política económica de los amateurs del gobierno del psoe, es más importante que nunca por una parte seguir de forma tanto colectiva como individual, apostando por desengancharnos de esa adicción al petróleo, al gas, a cualquier tipo de energía que suponga una dependencia externa. Estamos peor que mal. La crisis campa a sus anchas y toda Europa está mejor que nosotros, por eso ahora más que nunca es importante que pongamos en práctica la vía más rápida e inmediata de salida de la dependencia energética del exterior: la eficiencia. Si somos eficientes, y usamos de la mejor forma la energía estaremos huyendo de la crisis y de los tiranos del petróleo a toda velocidad, puesto que una acción de este tipo supone un ahorro directo de energía en función de nuestra actitud y medidas, lo que colectivamente supondría necesitar menos, mucho menos, y por lo tanto obedecer menos a los proveedores del petróleo.
Aunque bien pensado... ¿A qué proveedores del petróleo debemos temer los españoles?. ¿A Irán?, ¿A Venezuela?. No señores. En toda Europa los gobiernos seguirán usando el modelo basado en el petróleo y en los carburantes derivados porque quienes más encarecen los combustibles no son los productores de petróleo: Son nuestros propios gobiernos.
Está muy bien pensado eso de montar un documental en el que se señala con el dedo a los culpables de esa dependencia, que nos hace bailar a su son, pero a nivel de usuario eso no es cierto.
Aquí, en el día a día, los yonquis somos todos los españoles, y el camello es el estado, o mejor dicho, el poder, sea estado, gobierno autonómico o incluso ayuntamiento. Todos ellos se han posicionado como el camello que hace lo que quiere con los yonquis, que somos los cuidadanos, chantajeándolos permanentemente con el suministro al que son adictos con el único fin de enriquecerse, porque detrás de los gobiernos hay personas, y todos tienen gran poder económico. El tabaco, el alcohol, la electricidad, el agua, la gasolina y derivados espacialmente. Todos ellos son adicciones o necesidad imperiosa. Necesitamos agua, energía, combustibles, y hay quien además or su adicción están enganchados al tabaco, al alcohol, incluso a los juegos. Siempre el que gobierna es el que hace el papel de camello, siempre, siempre abusa de su poder en las formas y en los importes económicos que recibe por el suministro.
Señoras y señores. Estamos cogidos por los huevos. Nos tienen en el bote. Tenemos que pagar por todo, lo que ellos nos digan, de por vida, y sin competencia. Si, vale, ahora entran varias eléctricas en el mercado... y ya es vox pópuli que los precios subirán. Todo es la misma mierda. Tienen lo que necesitamos, y si no lo tienen se lo apropian y lo expropian, y si no pueden se inventan las leyes ara poder hacer lo que quieran, como quieran y cuando quieran, porque somos sus yonquis, los dependientes.
Eso da que pensar, porque visto así me siento como un prisionero, porque realmente soy prisionaro de un modelo que nos han hecho tragar cuchara a cchara hasta que lo hemos asumido.
¿Y si lo cambiamos?. ¿Por qué no?. Encontraremos multitud de impedimentos en el camino, pero nos podemos liberar.
Me imagino una casa en una ladera en la que llueve, da el sol y a veces sopla el viento. No necesito más que otro que se construye una casa en terreno urbano, sólo hay que hacerlo bien.
Con un sistema de producción energética integrado en una vivienda sólo necesitarás el cable de la electricidad para venderles la electricidad que te sobre. Molinos de vieno, placas solares, suelos radiantes, reciclaje de los desperdicios orgánicos, eliminación de los elementos no degradables, vehículos eléctricos de menor tamaño, pesos muy ligeros, potencias racionales y estrechas ruedas; cocina solar, suelo radiante con placas térmicas, paredes y ventanas dobles... No tenemos que inventar nada, sólo tenemos que recordar viejos conocimientos de cuando vivíamos en este mundo sin destruirlo.
¿Dónde se quedarían los políticos?. Allí. Ellos solos con su chiringuito.
Me encanta esa frase que dice que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.
Vamos a hacer lo posible por necesitar menos. Podemos hacerlo, y yo ya he empezado.





